Mario acudió a Etrust con una situación urgente: su madre estaba por vender la última casa que conservaba en Tecamachalco, después de haber perdido gran parte de su patrimonio por una adicción a las apuestas.
La compraventa se firmaría en dos semanas, por lo que se recomendó estructurar un Fideicomiso de Protección Patrimonial para recibir, resguardar y administrar los recursos de la venta.
Gracias a la coordinación con fiduciarios especializados, el contrato fue revisado, aprobado y firmado dos días antes de la compraventa. Así, el dinero ingresó directamente al patrimonio del fideicomiso.
Posteriormente, la madre intentó reclamar la libre disposición del dinero; sin embargo, al revisarse la estructura fiduciaria, quedó confirmada la solidez jurídica del fideicomiso.
RESULTADO
Etrust logró proteger el patrimonio familiar, establecer reglas claras de administración y evitar que los recursos fueran utilizados de manera riesgosa.